White reaccionó rápido.
No, no la dejaría hacerlo. Su corazón palpitó a mil y simplemente reaccionó. Se levantó de la silla tan rápido que esta se estrelló en el suelo, y agarró las muñecas de Xana, alejando la punta del cuchillo lejos de su cuello, así como tiró de esta hasta que su espada estuviese sobre la mesa.
Se sintió jadear y su cuerpo llenarse de sudor, sobre todo cuando enfocó la pequeña herida en el cuello de su mate y la sangre que salía de esta. Se inclinó y lamió la zona con inten