White volvía a la habitación después de dar el saludo oficial al alfa de la manada donde estaban y acto de respeto a los demás. Dejar sola a su mate en aquel lugar no lo tenía nada cómodo, sobre todo porque ella era humana. Si algo le pasaba, aun si ella era cazadora y sabía cómo defenderse no podría hacerle frente a ningún lobo. Dios, la preocupación lo estaba agobiando.
-Xana- murmuró apretando el paso hasta el pasillo que daba a la habitación hasta que encontró a alguien en medio del trayect