Xana caminaba al lado de Ans sin decir alguna palabra. Su mente trabajando a mil y cada vez que tenía un roce con el hombre era como si sus nervios sufrieran una descarga eléctrica. Como si lo estuviese rechazando por completo.
Y eso era preocupante.
-Jefeeee- escucharon desde lejos como algunos de los integrantes del grupo se acercaban y miraban al superior con ojos brillantes al notar al jaguar en su hombro. Lo había tenido que llevar porque este era incluso más grande que Xana.
-Wao, jefe, es