CAPÍTULO 79: EL RUGIDO DEL CAOS
Logan
La puerta de la casa apenas ha quedado detrás de mí cuando siento que estoy a punto de explotar. Camino a zancadas hacia mi camioneta, con el pecho ardiendo y la cabeza retumbando como un tambor. Cada músculo de mi cuerpo está tensado al límite, pero sé que no puedo perder el control. No ahora.
Entonces escucho pasos rápidos detrás de mí, y una voz clara y firme que llama mi nombre.
—¡Logan!
Resoplo y me giro, Savannah está bajando las escaleras. Su cabello