Ese mismo día en la mañana Elliot pasó más de mediodía en una reunión, estaba exhausto y no podía concentrarse bien, pues solo quería regresar a casa y disfrutar de su tierna esposa.
En ese momento no podía, pero se conformaba con solo escuchar su voz, así que sin perder tiempo tomó el celular para llamarla.
—Señor Walton, permiso. Afuera hay alguien que desea verlo y aunque intentamos persuadir, ella insiste en reunirse con usted y ha formado un gran escándalo.
Él lentamente fue sacando el cel