Ya reunidos intercambiaron ideas y trataron de iniciar un plan para entender todo el enredo que rodeaba a Elía, pero Elliot no tenía cabeza para nada.
—No estoy pensando y estando de esta manera no soy para nada rentable.
—¡Esto es importante, Elliot!
—Lo sé —respondió junto a un gran bostezo —Es solo que estoy cansado y así no pienso con claridad.
—No mientas, deseas regresar a casa y mantenerte todo el tiempo en la cama con tu nueva esposa.
—¿Con eso le hago daño a alguien?
—Llevo varios días