—¿Cree que mi brazo es su almohada cuando tiene tantas almohadas a su alrededor? —murmuró suavemente.
La observó durante un largo rato y se inclinó un poco más hacia ella.
—No puedo creer que sea tan hermosa incluso mientras duerme.
No podía creer que ella estuviera a su lado de esa manera. Sonrió al pensar que habían dormido juntos en la misma cama.
Recordó la noche anterior en la bañera, cuando su cuerpo había tocado el de ella bajo el agua. Se mordió los labios al sentir su corazón