Dicho esto, subió las escaleras hacia su habitación.
Gabby cerró los ojos y se dejó caer en el sofá. Se recostó mientras las lágrimas rodaban por las comisuras de sus ojos.
Se sentía terriblemente sola.
Pero sabía que tenía que levantarse… tenía que seguir adelante. Tommy tenía razón: debía irse por el bien de ambos.
Aun así… ella lo amaba.
Y, pasara lo que pasara, siempre lo amaría.
Blake entró en su habitación y cerró la puerta con llave. Dejó las llaves del auto de Gabby sobre el escri