72.
Megan
El alta llega con un peso que no esperaba.
No es alivio, no del todo. Es más bien una mezcla extraña entre tranquilidad contenida y una lista interminable de advertencias que siguen resonando en mi cabeza incluso después de salir del hospital. El médico fue claro, demasiado claro: reposo absoluto, nada de esfuerzos, nada de movimientos innecesarios, nada que pueda alterar lo que ahora mismo se sostiene con un equilibrio demasiado frágil.
“Solo levantarte para ir al baño.”
Esa frase se me