64.
MEGAN
En cuanto cruzo las puertas de cristal de la empresa, siento que todas las miradas caen sobre mí.
Es una sensación que creí haber dejado atrás.
Durante tres años viví escondiéndome de los ojos de los demás. Cambié mi nombre, mi ciudad, mi rutina... todo con la esperanza de dejar de ser "la mujer que perdió a su hija", "la exesposa del magnate", "la protagonista de un escándalo que nunca pidió vivir".
Y, sin embargo, basta con poner un pie en este edificio para comprender que algunas histo