50.
ASHER
El portazo resuena detrás de mí mientras camino por el pasillo del hotel sin saber realmente hacia dónde voy.
Solo sé una cosa.
Si me quedo un segundo más dentro de esa habitación, voy a romperme delante de Megan.
Y ya la hice llorar demasiado en una vida como para cargarla también con mis lágrimas.
Aprieto la mandíbula con tanta fuerza que siento dolor.
Las palabras siguen repitiéndose dentro de mi cabeza.
"Asesinaste a nuestra hija."
Cada vez que intento apartarlas, vuelven.
"Me alegro