06.
MEGAN
No puedo dejar de moverme.
Camino de un lado al otro dentro de la pequeña oficina privada del hospital mientras intento convencerme de que estoy perfectamente bien, aunque mi cuerpo claramente no piensa lo mismo. Mis manos están heladas, el corazón me late demasiado rápido y tengo la sensación constante de que algo enorme está por aplastarme el pecho.
Han pasado tres años.
Tres años enteros preparándome mentalmente para no volver a ver a Asher nunca más.
Y ahora está viniendo hacia aquí.