Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegamos a mi apartamento y cruzamos la puerta del ascensor, ya no aguanté su cercanía con las manos quietas. Lucía preciosa con su vestido invernal y medias negras. Apoyé una de mis manos sobre su plano vientre y empujé su pequeño cuerpo hasta una de las paredes laterales. Sus ojos me miraron desafiantes y llenos de deseo, entrecerré los míos y en un movimiento casi imperceptible tomé sus muñecas y las junté







