Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl hospital se volvió mi hogar, no me alejé de ahí por más de dos horas al día, solo iba a casa a ducharme y volvía a su lado. Samantha aún estaba en coma. Y, para esta altura, nadie sabía si algún día iba a despertar. Los médicos no tenían muchas esperanzas, pero yo sabía que lo haría, mi pequeña estaba luchando, en algún lugar dentro de su men







