Mundo ficciónIniciar sesión—Es una sorpresa, amor —advirtió entre risas.
Pasamos el resto de la tarde mirando unas películas, una elegida por ella, romántica por supuesto, y una por mí, de acción. Un perfecto plan, adoraba tener a mi mujercita entre mis brazos.
El domingo fuimos a almorzar con su madre y Elle a su casa cerca del mediodía. Como siempre, ellas me recibieron maravillosamente bien. Y disfrutamos de una exquisita comida casera, spaguett







