Al llegar a la ciudad, Anya y Liz, decidieron permanecer ocultas, para no levantar ningún tipo de sospecha. Mantuvieron vigilado a Elon, como parte crucial del plan. Pasados un par de días, consideraron pertinente que el niño naciera, por lo que llamaron a Elon.
— Elon, ya vamos de regreso a la ciudad, no me siento bien —dijo con voz tenue.
— ¿En qué lugar te encuentras exactamente?, ¿vas a tardar mucho en llegar? —expresó el hombre con preocupación— ¿llegas a la ciudad?, ¿necesitas que mande