Pocas esperanzas

Al día siguiente, muy temprano, Anya y Liz, comenzaron el viaje, quieren llegar a la brevedad posible al pueblo. Liz va manejando y Anya de copiloto. En todos los pueblos que veía se paraba, Anya no aguanta estar mucho tiempo en carretera.

En una de las paradas, antes de llegar a su destino, Liz aprovechó de quitarse la barriga postiza, ya que se encontraba sofocada de tenerla puesta.

Para ellas, la llegada al pueblo tardó más de lo que tenían planificado. Al llegar, se pusieron en contacto
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