Capítulo 32. No volverás a estar solo.
A la mañana siguiente, Richard volvió al hospital. Luego de dejar a Brooke a salvo, le pareció que ya no era un buen momento para visitar a Benjamín, lo que tenía que hablar con su jefe era un tema delicado, no era fácil, pero también se le encomendó aquella misión, solo esperaba que Benjamín quisiera escucharlo.
—Nick —saludó, entrando a la sala de espera del hospital.
El hombre se puso de pie tan pronto como lo vio.
—Richard —respondió—, ¿qué haces aquí? —le preguntó, tendiéndole la mano para