Capítulo 31. ¿Estarás conmigo?
Gary miró fijamente la imagen en la pantalla, era de Brooke dormido en su cama, cuando era feliz a su lado. Las lágrimas se derramaron por sus mejillas, Gary se llevó la botella de licor a sus labios y bebió su contenido, había dolor, tristeza y rabia en su cuerpo, y nada de eso aliviaba el alcohol.
—Señor, esto no le hace ningún bien. La empresa lo necesita —dijo Cecilia, arrodillándose delante de él, con una taza de humeante café en las manos, el cual dejó en el piso, no quería arriesgarse a