Capítulo 19. No tientes tu suerte
«Siendo un mesero, aprenderás a valorar lo que perdiste por idiota.»
Brooke no pudo apartar aquellas palabras de su memoria, la voz de Gary lo atormentaba y la rabia iba creciendo cada vez más y más al darse cuenta de que no tenía más remedio que humillarse ante él y aceptar lo que le ofrecía.
—Te lo dije —susurró Gary, acariciándole la mejilla. Brooke se estremeció y deseó apartarse de él, lo último que deseaba era tener sexo con el hombre que volvía a causarle dolor.
—Has ganado, Gary, aquí e