Capítulo 18. No voy a perdonarte
Brooke se llevó una mano a su mentón, su labio estaba partido y sangraba. Dolía, no era el golpe, pero sí la rabia que había en él.
—¡Me has mentido! ¡Me has traicionado, Brooke! —gritó Gary completamente enfurecido, lanzándose sobre Brooke de nuevo, su intención era castigarlo y herirlo. Sin embargo, él esquivó el puño de Gary y le devolvió el golpe, lanzándolo al piso.
Brooke no pudo refrenar su propia ira y golpeó el rostro de Gary un par de veces antes de apartarse de su lado. Su respiració