Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcus
Mis ojos miran fijamente el vaso con whisky del mueble bar. Sé sin lugar a dudas quien es su dueño y no pienso dejar las cosas así. Tiene que aceptarlo, porque no existe un camino alternativo en el que mi hermano haga algo contra Mía y yo no la defienda.
En cuanto escucho su tranquila respiración, lenta y acompasada, salgo de la habitación.
Voy directo al despacho de mi hermano. Me engañó, me miró a la cara y me







