Al día siguiente como de costumbre desperté con pereza, pero los rayos del sol invadían mi habitación. Toqué a mi lado queriendo que estuviera Marshall a mi lado. Ha sido una atracción muy diferente a las conquistas que alguna vez tuve. No empezamos de la mejor manera, fueron gritos, cosas a la fuerza y en especial no es un humano, pero aún no me explico cómo le he ido enamorando de él.
Hoy no era un día cualquiera, hoy tomaría uno de los riesgos más grandes que he enfrentado en mi vida, pues