Franklin bailaba con Tessa al mismo instante que cantaban en voz alta, Emi por su lado los observaba sentada en la orilla de la piscina mientras bebía vino y sonreía por ver a sus amigos disfrutar unidos ese fin de semana.
Los tres se habían ido de paseo el fin de semana a un resort como celebración de que Tess y Frank habían comprado el apartamento donde comenzarían a vivir, aparte de que Emi habló con Bruce y le ofrecieron un trabajo en la compañía.
—¡Ven y únete a nosotros, Emi! —Tess gritó