Bruce no se sorprende de mirar a Brent en su casa, ni tampoco se pregunta el motivo de su visita porque ya tiene una leve imaginación del porqué ha ido a verlo, su expresión endurecida también le deja conocer la inconformidad y la molestia de que no le parece agradable que esté rondando a su esposa como un zamuro hambriento, aunque Bruce se propuso a luchar por la mujer que amaba y dejar a un lado su cordialidad.
Brent, por su parte, tampoco estaba dispuesto a perder a Sally, la amaba con locur