Solo tu.
Le abrazado entre Thiago y Mónic duro más de lo que era normal, ella cerró los ojos, dejándose envolver por el aroma del muchacho, una mezcla de loción masculina y su propia escencia, ambos parecían haberse olvidado del mundo hasta que alguien se aclaró la garganta, provocando que ambos soltaran aquel duradero abrazo y observarán a los demás un tanto avergonzados.
— Se nota que la extrañaste — hablo Tessa con una sonrisa maliciosa adornando sus labios, mira do directamente a su hermano mellizo,