El gran día.
Entre lagrimas y emociones a flor de piel llegó el gran día de Edgar y Clarisa; envueltos entre emociones de alegría y miedo, al fin su sueño se haría realidad pero no podían evitar temer porque algo saliera mal en un di tan importante.
— Estás preciosa mamá — aseguro Mónic sonriendo feliz; Clarisa parecía toda una princesa en su vestido de novia, de falda larga tipo princesa, mangas largas cubiertas de encaje; en la espalda tenia muchos botines; era un vestido digno de una princesa y no era pa