Capitulo XLV Caprichitos.
Resultaba increíble como las cosas podían cambiar de un momento a otro, como la secuencia de nuestras decisiones cambiaban el rumbo de nuestras vidas y como un amor podía estarse apagando mientras otro parecía surgir con fuerzas indestructibles...
Edgar y Clarisa se encontraban sentados en el sofá de la habitación que Mónic ocupaba en el hospital, mirando discretamente la escena que su niña protagonizaba en compañía de su joven doctor. ¿Que había cambiado en ella?, esa pregunta no dejaba de rond