Un año.
Un año entero había pasado desde que derrotamos a Ravencrest. Tres cientos sesenta y cinco días de paz ininterrumpida, donde los únicos combates reales que se registraron fueron los entrenamientos matutinos y, por supuesto, las discusiones domésticas entre la Alfa Blackwood y...
El pequeño Ares ya gateaba por los pasillos de mármol de la casa principal, protegido y mimado por los cinco Betas, tres de ellos que actuaban como tíos sobreprotectores. Ver a ese pequeño cachorro crecer fuerte