DARIAN
Tres días de marcha hacia el sur bastaron para que el terreno cambiara de prósperos bosques a una cordillera árida, azotada por vientos helados y envuelta en una niebla espesa que parecía pegarse a la piel.
Caminábamos a la cabeza de la columna de asalto rápido junto a Aiden, Kai y Kaia y Sophy. El plan era impecable: cercar el cañón de las Cañadas Negras antes de que Valerius pudiera fortificarse. Sin embargo, lo que me estaba consumiendo vivo no era la caminata ni la estrategia táctica