LYRA
El trayecto hacia residencia de mi padre fue un silencio tenso y sofocante.
Darian conducía la camioneta con la mirada fija en el camino, mientras el sol de la mañana comenzaba a filtrar sus primeros rayos entre los pinos. Nuestras manos permanecían unidas sobre la consola central, sentía la furia contenida de Fenrir respaldando la rabia latente de Nyx.
Llegamos al refugio de piedra. Mi padre, el ex Alfa de Blackwood, nos esperaba en el porche de madera. Se veía más anciano, con las canas