39. PASADO PRESENTE
Noah
No me di cuenta en qué momento me quedé dormido. Solo sé que lloré como no recuerdo haberlo hecho antes desde que era niño. Mis lágrimas simplemente no dejaban de salir de mis ojos y mi pecho comprimido no me permitía tragar ni respirar con facilidad. Ayer, entre tanta bruma, solo encontré consuelo en su olor y con sus brazos alrededor mío mientras veíamos al causante de todas mis angustias: Falaris, quien perseguía dichoso a Mao por toda la pecera.
Estúpido pez.
Pensar en él me hace abrir