54. CIERRE
Noah
–¿Pensaste que te librarías de mí tan fácil?
–¿Cómo conseguiste mi teléfono? –Contesta entre asustada y risueña. Alejandra y yo tenemos todavía una conversación pendiente antes de que me regrese a Ámsterdam y aunque anoche desapareció no iba a dejar esto pendiente.
–Ni que fueras el Rey de España y aunque lo fueras, tengo mis métodos.
–Te pasas de gracioso, ja, ja. –contesta sarcástica y a pesar de ser por teléfono, la tristeza en su voz es algo que no puede disimular–. Ya todo terminó, N