Alma
Desperté con la sensación de que mi cabeza estaba a punto de estallar. Al abrir los ojos, me di cuenta de que estaba en una habitación de hotel junto a Mariel y aquel individuo a mi lado.
No podía asimilar lo que acababa de presenciar. Él no debería estar aquí, pero estaba segura de que era él. No podía estar tan equivocada. Era El Alacrán.
Aunque si no era él, debía ser su gemelo, ya que era idéntico. También me miraba con la misma intensidad asesina que lo hacía El Alacrán. La confusión