Mientras tarareaba una melodía, mis oídos captaron la creciente discusión entre Elsa y Marko. Mi risa amenazaba con brotar, pero con la señora Mariel presente, me esforcé por contenerla.
En secreto, había enviado el video a Marko y lo compartí en línea. Mi pensamiento interior resonaba: "Una de cal por las que van de arena, querida Elsa."
Finalmente, Marko expulsó a Elsa de la casa con firmeza, advirtiéndole que no quería volver a verla. A pesar de las evidencias en su contra, Elsa negaba veh