Charlotte
Mientras tanto, yo estaba en mi oficina con Dorian. Al mirarlo de frente, no podía evitar admirar su físico. Su porte, su elegancia y la forma en que hablaba me resultaban fascinantes; era el hombre perfecto para satisfacer mis deseos sin tener que caer de nuevo en la trampa de acostarme con Federick y arrepentirme después.
—Como te decía, preciosa, los negocios están fluyendo a la perfección. Haber adquirido el portafolio de trabajo de Feldman fue una excelente decisión. ¡Salud! —Dor