Capítulo 19. Un millar de sentimientos encontrados
Me acababa de vestir y sentía una mezcla de vergüenza y satisfacción por lo que había ocurrido con ese hombre que, supuestamente, odiaba. Sin embargo, en el fondo de mi corazón, sabía que “lo amaba con todas mis fuerzas”. A pesar de la confusión, una parte de mí se sentía satisfecha; tener sexo en el elevador de mi gran empresa había sido una experiencia abrumadora. Nunca antes había sentido tanta excitación debido al vértigo.
—¿Cómo vamos a salir de aquí? —pregunté, rompiendo el silencio.
Fede