NARRADOR
Frederick la abrazó con fuerza, sintiendo que, en el momento en que sus brazos se entrelazaron, algo dentro de él despertaba. Era como si le hubieran devuelto el aire, como si el pesado nudo que oprimía su pecho se deshiciera poco a poco. Ambos lloraron desconsolados, como si sus lágrimas fueran una mezcla de tristeza y felicidad, un torrente de emociones que se desbordaba sin control. Lo único que importaba en ese momento era estar juntos, sin importar nada más.
—Gracias por querer ha