Mundo ficciónIniciar sesiónAkira se acercó a mí y me ayudó a levantarme.
—Perdóname, otra vez llegué tarde— se notaba que había estado llorando, su rostro estaba rojo, al igual que sus ojos. Trató de abrazarme, pero lo evité. Me dolía mucho el cuerpo y no quería que nada ni nadie me tocara—. Otra vez permití que te hicieran daño, lo siento, soy un inútil— su voz se escuchaba entrecortada, y se






