Mundo ficciónIniciar sesiónAl despertar pude percibir el perfume de Akira, al abrir mis ojos pude ver que se despertó antes que yo. Se estaba vistiendo para ir a trabajar, no quiero que se vaya, pero sé que debe irse. Estaba sentado en el borde de la cama arreglando su camisa, me acerqué lentamente y lo abracé por la espalda.
—Buenos días—lo abracé fuertemente. Cuánto quisiera que se quedara, pero pedirle eso complicaría las cosas.






