Manuel y Santiago bebían juntos, charlando sin mucha profundidad.
María estaba sentado junto a Manuel, comiendo bocados y notó agudamente una mirada hostil que se le pegaba como hormigas en los huesos, molestándola. Frunció el ceño y miró hacia el lugar de donde provenía.
Vio a Isabel desde un rincón, mirándola con desprecio, haciendo un gesto ofensivo con el dedo medio. María lo observó en silencio, sin decir una palabra antes de apartar la mirada.
Esa niña realmente resultaba molesta. Si le gu