La temperatura en el vestíbulo seguía aumentando, y en el hermoso rostro de María apenas podía ocultar su agitación interior.
Su padre había tenido una recaída en su enfermedad cardíaca y apenas había estado despierto durante dos o tres días. ¿Cómo podría regresar repentinamente del país Miraluna?
¿Y cómo sabía que ella había venido a la Oficina de Asuntos Civiles?
Durante unos minutos, María pensó que era porque ella extrañaba tanto a su padre que estaba experimentando una ilusión irreal.
Si