Un tipo miserable como Nicolás, si se perdía, ni María lo habría lamentado. Pero su ropa, bolso y joyas, ella prefería perderlos antes que permitir que Sara los tocara.
Sara se colgó del cuello de Nicolás, retorciéndose y actuando de manera coqueta.
—Nicolás, dime, ¿me quito la ropa o no?
Desde que Sara quedó embarazada, casi había pasado un mes sin que Nicolás tuviera relaciones sexuales.
En ese momento, sentía un fuego ardiendo en su interior, y rápidamente extendió la mano para detenerla, con