Esa mirada apresurada en el aeropuerto, María no lo registró en su mente y pronto lo olvidó.
Ese día, con un clima despejado y la temperatura subiendo repentinamente a más de veinte grados, María revisó su armario y se dio cuenta de que no tenía muchas prendas de primavera. Frunció el ceño y decidió ir de compras al centro comercial para comprar algunas ropas.
En el camino, la atmósfera era extraña. La gente a su alrededor constantemente dirigía sus miradas hacia ella de manera inexplicable. No