Los copos de nieve flotaban suavemente, sumergiéndose en la oscuridad de la noche. En una intersección, el semáforo verde permitía el paso.
La ventanilla del coche se bajó a medias y Manuel extendió su mano derecha de manera perezosa para girar el volante. La otra mano descansaba en la ventanilla del coche mientras inhalaba profundamente el humo del cigarrillo. El fuerte olor a nicotina y alquitrán se deslizaba a lo largo de la garganta, penetrando directamente en sus pulmones, provocando un dol