—¿Qué dijiste?
María se sorprendió, y el periódico que sostenía se dispersó en el suelo embarrado, pero no tuvo la intención de recogerlo.
Pensó que había escuchado mal y levantó bruscamente la vista para mirar al hombre que estaba de pie frente a ella, con un rostro frío e indiferente.
¿Le preguntó si a ella le gustaba?
¿Me había gustado alguna vez? María se preguntó a sí misma en silencio.
Cada vez que se encontraba en apuros y no podía recurrir a nadie más, él le extendía una mano de ayuda y