Capítulo 56. Las cosas en su sitio.
Capítulo 56. Las cosas en su sitio.
Me he quedado paralizada, ni siquiera cuando Sauna me dijo que podía oler cerca el aroma de Ducan pestañeé. Ahora mismo tengo delante de mí a Lucien y no sé qué hacer o qué decir. Menos mal que ya tengo a Mara para romper la tensión, o crearla más si es que eso ya es posible.
—Bueno, les dejamos solos —dice Mara y sale de la casa.
Los segundos que pasamos en silencio mirándonos se hacen eternos.
—¿Tienes hambre? —pregunto al fin para cortar este maldito