Capítulo 32. Culpa y consuelo
Capítulo 32. Culpa y consuelo
—Ya está, pequeña… ya ha pasado todo —dice Lucien, acariciando mi cabello con una ternura que desconozco.
Creo que es la primera vez desde que lo conozco que muestra esta faceta. Su voz suena diferente, más baja, más humana. No sé si me calma o me confunde.
Volvemos a casa y ni siquiera en el coche me separo de él. Sigo abrazada a su cuerpo, sentada sobre su regazo, como si soltarlo significara caer en el vacío. No hablo. No pienso. Solo respiro despacio, inten