Capítulo 21. Nana
Capítulo 21. Nana.
Mi cara está empapada en lágrimas y no es lo único, ya que le he mojado la camisa a Lucien. Me deja sobre la cama y sale de la habitación, cerrando el cerrojo tras él.
Paso el resto del día acostada. Me han traído la comida y la cena, pero ni las he tocado. Siento que esta vez he rebasado los límites. ¿Es que no he aprendido nada en estos tres años? ¿Por qué me he resistido? Si tan solo hubiera obedecido, todo sería tan diferente. ¿Por qué no puedo mantenerme callada? ¿Por