***NARRA GRACE***
Monterrey, Nuevo León
–Grace, ya no te culpes mi amor. Nadie podíamos hacer nada, sabes cómo era Diana y que ella iba a defender su independencia a como diera lugar, así no quisieras tú que se viniera, ella ya lo tenía decidido. Vamos a levantarnos mi amor, vamos a desayunar, por favor.
Nathan, ya no quería seguir hablando del caso de nuestra amiga y lo comprendía, porque ya no podíamos hacer nada por más que nos lamentáramos, las cosas habían pasado así, aunque no me gustaba